¿Por qué nos sentimos solos en pareja? Amor, Redes y Vacío

¿Por qué nos sentimos solos en pareja? Amor, Redes y Vacío.

Me ha sucedido mil veces cuando me pongo a observar a la gente. Salgo al cine con mi pareja y me encuentro con otra que en vez de estar pendiente de la película, está distraída mirando vídeos cortos en redes sociales; nos paramos a comer y vemos a otro par sacándole fotos a su plato de comida y respondiendo comentarios del post; incluso salgo a tomarme un café para despejarme, y hay personas pidiendo el desayuno mientras hacen scroll en su pantalla. No quiero llamarlo miedo, pero sí preocupación.

Vivimos en una era donde nos sentamos delante con la persona que supuestamente hemos elegido, pero no paramos de mirar en redes sociales por si podemos encontrar algo mejor. Es como estar en medio de un buffet libre, pero decidir morirnos de hambre.

gemini generated image 28m0by28m0by28m0

¿Por qué buscar la pareja ideal nos hace sentir más solos?

Creemos que merecemos a alguien perfecto, una pareja que baje con un aro de luz en la cabeza y que, por arte de magia, nos haga la vida más sencilla. Considero que nos equivocamos de pleno. Nadie es perfecto, y nadie por el simple hecho de existir se merece nada.

Ahora, lo que sí considero es que necesitamos a esa persona ideal para tener una vida plena. Pero que lo llamemos «persona ideal» no significa que sea «una persona perfecta», significa que tiene que encajar con nosotros, con nuestra forma de vida y con nuestra visión de futuro.

Teniendo esto claro, o por lo menos dicho, volvemos a la pregunta «¿por qué buscar la perfección en la pareja, nos acerca a la soledad?«. Ahora la respuesta se vuelve bastante obvia, ¿no?

Todos nosotros cometemos errores, en mayor o en menor medida, (incluso sin darnos cuenta) y no podemos exigir a alguien cosas que no somos capaces de hacer ni siquiera nosotros mismos. Por ejemplo, ¿con qué cara le pides a tu pareja que mantenga hábitos saludables, si tú te pasas seis horas frente al ordenador comiendo mierdas ultraprocesadas? Quizás durante un tiempo funcione, porque tenemos un cariño a esa persona, pero me resulta complicado pensar que yo siempre tenga que tener un estándar premium y conformarme con uno mediocre. Nuestra pareja puede pensar lo mismo que nosotros y salir por ahí a buscar algo mejor.

Otro ejemplo sería intentar que tu pareja se convierta en la copia frustrada de una influencer o una actriz porno. Conozco parejas que le dicen a su compañero/a que si tuviera mejores atributos, se cuidara más o se pusiera tetas, follarían más con él o ella. Y sí, ojalá me lo estuviera inventando.

No me gustaría echarle la culpa de todo a las redes sociales, a las páginas porno o a la pésima calidad de contenido que tenemos en las plataformas, porque todos sabemos que las drogas son malas y aún así, hay gente que las consume. Tal vez el problema está en que nos hemos vuelto insaciables, que vivimos acelerados, que no sabemos disfrutar y que nos tragamos el modelo de sociedad que nos pongan delante sin valorar el por qué.

Nadie nos prepara, ni nadie nos dice lo que tenemos que hacer, pero es que tampoco tienen que decírnoslo. ¿Hasta cuándo vamos a seguir comportándonos como bebés?

El mito de la «Media Naranja» como condena

«Es que es muy difícil encontrar a alguien que valga la pena», pero ¿y tú? ¿Tú vales la pena? ¿Te has parado delante del espejo o delante de una libreta a valorar lo que tú aportas a una relación? Porque hasta donde yo sé es un 50% – 50%, y muchas veces queremos aportar un 10% y que la otra persona constantemente dé un 90%.

Es probable que aparezca esa persona cuando menos te lo esperes, pero cuando llegue, tienes que estar más que preparado/a. No hablo de físicamente, o laboralmente, hablo de estar dispuestos a sacrificarnos por el otro sabiendo que el otro ha de hacer lo mismo para crear algo juntos. Si no puedes construir un futuro con otra persona, solo te estas llenando de aire.

Como dice Farid Dieck en este vídeo corto: la palabra «amor» se usa demasiado a la ligera. Claro, después decimos que el amor no existe.

La trampa de los perfiles desechables en Tinder y redes sociales

El problema no esta realmente en «la media naranja» está en que la gente discute por tonterías, y como creemos que es tan fácil sustituirla, lo hacemos. Por ejemplo, te peleas con tu pareja porque no colabora al igual que tú en casa (de la forma que sea) y en vez de hablar, intentar cambiar y buscar una solución, se dejan y se buscan a otra persona con la que van a seguir teniendo el mismo problema. Y quizás la persona nueva sí colabora en casa, pero a lo mejor en la cama es un muermo, y… ¿Qué volvemos a hacer? Otra vez, sustitución.

Incluso si los problemas que tenemos con nuestra pareja son muy duros, no somos capaces de afrontar los problemas y poner limites o intentar ver si hay una solución, no. Entonces vivimos en pareja, pero vivimos infelices y le echamos la culpa a que «eso del amor no existe». Perdona, yo no tengo la culpa de que tú no sepas afrontar las dificultades de la vida y te conformes con mediocridad.

Pero, queridos amigos parece que en el móvil tenemos todos la solución: Tinder, Instagram, Bumble, Grindr… Perfiles que juran llenar ese vacío que nos deja nuestra ex pareja, si es que llega a serlo, llenando nuestra cabeza de expectativas irreales que NUNCA SE CUMPLEN. He conocido mucha gente que no se sentía bien con su pareja por el hecho que sea y era más fácil echar un polvo con cualquiera para desquitarse y luego volver a su vida aparentando normalidad.

Sentirse solo en pareja

Entonces nos encontramos con el mayor de los problemas. Hay gente que ve normal sentirse solo/a aunque tenga pareja. Puede ser que hemos dejado que las redes sociales tomen demasiado el control, pero puedes cerrar sesión, ¿no?

Sin embargo, no nos olvidemos que a veces tenemos situaciones que no queremos afrontar. Ponemos excusas que vemos como respuesta fácil y silenciamos lo que está gritando nuestra mente muy dentro de nosotros. Es decir, por ejemplo vivo con mi pareja desde hace cinco años, no hemos hablado de compromiso, tampoco de comprarnos una casa, gastamos todo nuestro dinero en tonterías, no hemos hablado de hijos pero nos acercamos a los 35 años… No hemos tenido una conversación sobre el futuro, ¿Qué tenemos que nos una? ¿El cartelito del buzón?

Con esto quiero decir que si nos vemos en una situación similar, no pongamos excusas, siempre hay tiempo para razonar, para preguntarnos por qué. Muchas veces este tipo de problemas se soluciona con una buena comunicación, pero solemos encender la tele y dejarlo pasar. Y un buen día, nos encontramos con que hemos estado evitando pequeños problemas durante varios años que se han convertido en una gran bola de lana.

Walter Riso dice que las parejas que funcionan se admiran y se respetan. Pero en un mundo de ‘matches’ y desechos emocionales, ¿quién tiene tiempo para admirar lo que no brilla en una pantalla?

Reproducir

Estar con tu pareja toda la vida: La verdadera resistencia

Todo el mundo lo dice, pero nadie está dispuesto a hacerlo. Yo no sé si es miedo al compromiso en la socieda actual, o es que piensan que esperando lo justo aparecerá alguien mejor que los teletransporte a una vida llena de éxito. Pero si es así, ¿qué es el éxito para ti?

Soy fiel creyente de que cuando te casas, el matrimonio es algo para toda la vida. En mi caso, llevo diez años con mi pareja y no puedo decir que haya sido fácil ni mucho menos, pero sí que ha sido y sigue siendo satisfactorio.

A lo largo de mi vida, ya sea por unas causas u otras me he encontrado con personas que se sienten tan solas, que se debaten todos los días entre una app de citas y la lista de espera para recibir eutanasia en España. Estamos rotos, estamos solos, y para colmo, lo único que se nos facilita es la muerte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio